Política sobre Conflicto de Interés

Intercom adopta una política rigurosa de gestión de conflictos de interés para garantizar la imparcialidad y la credibilidad del proceso editorial. Las autoras, los autores, las evaluadoras, los evaluadores, las editoras y los editores deben declarar cualquier situación que pueda influir —o ser percibida como una influencia— en la evaluación, publicación o interpretación de los trabajos científicos.

¿Qué se considera un conflicto de interés?

Se entiende como conflicto de interés cualquier relación personal, profesional, académica o financiera que comprometa la objetividad del proceso editorial, incluyendo, entre otras:

  • financiamiento por parte de entidades comerciales con interés directo en los resultados de la investigación;
  • relaciones personales o profesionales (por ejemplo, directora/director de tesis–estudiante, colaboración frecuente) que puedan afectar la neutralidad en la evaluación por pares;
  • competencia académica o institucional que interfiera en la evaluación justa de un manuscrito.

    Divulgación y Tratamiento

    • Autoras y autores: deben declarar posibles conflictos en el momento del envío, utilizando el formulario específico de la revista.
    • Evaluadoras, evaluadores, editoras y editores: deben informar los conflictos al aceptar la evaluación de un manuscrito y, si es necesario, abstenerse de participar en el proceso.

    La existencia de un conflicto declarado no implica necesariamente el rechazo del trabajo. Cada caso es analizado por el Comité Editorial, que puede adoptar medidas como:

    • publicación de una declaración de conflicto junto con el artículo;
    • designación de evaluadoras o evaluadores alternativos;
    • en situaciones graves, retractación o corrección pública.

    La no divulgación de un conflicto de interés identificado posteriormente da lugar a acciones editoriales, que pueden incluir la descalificación del manuscrito o notificación pública.